Pocas son las palabras para describir sensaciones, entonces, convierte las sensaciones en un grupo de palabras que transmitan algo.
lunes, 17 de diciembre de 2012
4:18 A.M.
domingo, 28 de octubre de 2012
Florentino: Sábado de despedidas I
lunes, 22 de octubre de 2012
Florentino: bicefalia intransigente
lunes, 3 de septiembre de 2012
Agradecimientos.
miércoles, 15 de agosto de 2012
15.
en el hábitat natural del sueño
que aún yace perdido.
Ya olvidó el peso de tu cabeza
se evaporó en mil jadeos extraños.
Miles de voces diferentes y
ningún suena a tus gemidos.
jueves, 28 de junio de 2012
Florentino escribiéndole a la nada.
domingo, 10 de junio de 2012
DE LOS PASOS DISTRAÍDOS Y SUS CASUALIDADES (parte II)
jueves, 31 de mayo de 2012
14.
sábado, 19 de mayo de 2012
DE LOS PASOS DISTRAÍDOS Y SUS CASUALIDADES (parte I)
viernes, 11 de mayo de 2012
Mi problema con las flores
Perfecto antagonista
El cartonero cicatero.
lunes, 23 de abril de 2012
13.
miércoles, 18 de abril de 2012
12.
Creo en Dios,
no...
Creí en Dios.
Ante el seno de la familia que todo lo enseña.
Eran las mañanas de la temprana inocencia
atravesando el portal de mercachifles;
donde alguna vez el hijo del hombre no los quiso volver a ver.
Creí en Dios.
Creí en la voz del abate adornado en oro;
en su discurso moralejo regodeo de cucufatas.
Todos mudos exaltando el sacrificio del hijo
justificando sus faltas en el confesionario.
Aún infante, así,
creí en Dios.
miércoles, 11 de abril de 2012
Erase una vez Jhon
Jhon deseaba terminar la carrera de Leyes, para luego trabajar, ser exitoso, tener la mujer perfecta y rodearse de mas lujos de los que había nacido. Todo esto era su ideal de perfecta felicidad.
En el estudio le fue relativamente bien, el trabajo lo obtuvo gracias al rose social de la familia, el éxito lo tuvo del apellido, la mujer perfecta lo complementaba en el éxito y los lujos luego le parecieron insuficientes pues siempre había cosas nuevas por obtener y aparentar.
Jhon quiso la felicidad y nunca le fue suficiente.
"..." (El día de los convalecientes)
Al abrir los ojos se encontró con el blanco y gélido olor a hospital. Tenía la boca seca y amarga que le impedían pronunciar palabra alguna. Antón, instintivamente giro la cabeza a ambos lados solo para encontrarse con las camas vacías (aparentaba ser un fin de semana tranquilo). Las sábanas meadas le provocaban un escozor insoportable en la entrepierna. Los músculos torpes y amoratados no le dejaban adoptar una mejor posición y mucho menos rascarse el miembro; convirtiendo cada intento de movimiento en gestos dolorosos. De la nada le vino a la memoria las palizas que su viejo le propinaba cuando empezó a rondar la pubertad. El dolor del día siguiente de aquellas palizas se asemejaba a la de ahora con la única diferencia de que en esta paliza no hubo humillación verbal que suele ser más dolorosa que los golpes; sobre todo si son las de alguien que te ama. Sacudió la cabeza con lo que le quedaba de fuerza en un intento por guardar esos recuerdos; estaban de sobra para este día que aún carecía de entendimiento alguno.
«¡Donde demonios se encuentra la enfermera cuando se le necesita!», pensó fastidiado.«Agua necesito agua. Necesito saliva para gritar… ¡Ah! Nunca más vuelvo a tomar de esta manera… ¿Pero a quién miento? Siempre digo lo mismo después de una borrachera». Al instante pensó en su mamá que de seguro estaría preocupada. «Necesito hablar con mi vieja debe estar llamándome al celular». Hizo una pausa en su cabeza tratando de ordenar las ideas «Aunque, pensándolo mejor, esperaré a salir de esta cama. ¡Mierda, qué asco… huelo a meado! ¿y qué puto hospital es este? Se ve tan tétrico.»
Las paredes presentaban rajaduras por las esquinas superiores y a la mitad de estas las baldosas denotaban su falta de cuidado algo muy común en los hospitales públicos. Trato de incorporarse cuidando de no mover la vía de suero para alcanzar la campana que se encontraba en la mesa de noche; pero le fue imposible de coger. Con un poco de esfuerzo logró descubrir la sabana fijando al acto la mirada en los brazos y piernas. Lo que vio no le presento ninguna asombro pues ya imaginaba como debía de estar el resto de su cuerpo. Hasta ese entonces lo único intacto parecía ser la cabeza. En un intento por recordar miro el techo, como solía hacer antes de cada exposición en la universidad, tratando de hacer memoria sobre lo sucedido antes de llegar a su condición actual.
Pasaron diez minutos sin llegar a alguna conclusión. Los parpados se le cerraban cansados a causa del intenso blanco del techo provocando que Antón virara la cabeza hacia la puerta del cuarto que se encontraba al lado derecho de la cama contigua. Antes de quedarse profundamente dormido vio que entraba un grupo de enfermeras todas de celeste trasladando a un nuevo paciente. Estaban acompañadas por un par de médicos que las observaban y les daban indicaciones mientras Antón inmutable se entregaba al sueño. Aun no tenía idea de lo que verían sus ojos al despertar.
lunes, 9 de abril de 2012
Aún...
Y que soy yo sin un tú:
solo una mirada al espacio…
Una búsqueda del cuerpo desterrado.
La imagen en tus memorias,
del imborrable deseo que perdura
aún después del adiós.
Palpitaras todas las noches,
¡Ángel mío!
Aún no tire todo por la borda.
Recordaras mis letras en tus pupilas.
Mi saliva grabada en tus labios
será mi respuesta
hasta el día en que sientas mi perfume
en tu almohada.
sábado, 7 de abril de 2012
",,," (El sueño)
El sueño
Estaba de pie mirándola sobre la cama alborotada. Las sábanas se mezclaban con la grácil figura que remarcaba sus partes desnudas llamando al tacto a acariciarla; se contuvo de hacerlo. Encendió un cigarrillo y trazo su figura con el humo, mientras ella se contorneaba por el olor del tabaco, aún así siguió dormida… mientras él dominaba su libido para contemplarla. No había más razón que la de observarla y amarla en la quietud de su figura.
De pronto la mirada que yacía durmiente lo abrazo en un sutil saludo. La sonrisa dibujada se apago en un pequeño beso acariciado y su voz retumbo en un “te extraño” acompañado de su desnudez. La sujeto entre sus brazos mientras besaba su frente, pensando para sí mismo –no te desvanezcas tengo tantas cosas que decirte y mucho que contarte- pero las palabras nunca fueron pronunciadas; el silenció se impuso impertérrito contra la voz. Y el cuerpo se difumino en la silueta danzarina, diluyente y desesperante. La voz perdió la batalla y el despertar hizo su intromisión inesperada sin dejarle susurrar ni un “te sigo amando”.
miércoles, 4 de abril de 2012
",,," (El paso del ebrio)
El andaba a rastras sobre el pavimento rajado, circundando entre sus aflicciones y el camino a casa que se perdía a cada paso. Sus torpes pies lo conducían a recostarse sobre el muro incitándolo a tomar un sorbo de la botella que aún conservaba algo de aparente consuelo. Su pulso temblaba a cada sorbo estrepitoso –ya no importaban las gentes ni sus reproches- el alcohol había borrado cada rastro de pudor. La sinceridad, provocada por el trago, le hacía sentirse cómodo consigo mismo; tan libre con su pena que podía hacer con ella lo que le diera la gana. Antón y su pena se recostaron sobre el muro, sumado ambos se rindieron ante la gravedad ya no importaba batallar contra ella.
Sin darse cuenta, sus ojos se apagaban, el ruido de la calle cambio por en el sonido de su pensamientos –no había más música que la que él pensaba- en cada melodía encontraba la perfecta excusa para sentirse mal hasta que la noche lo venció y estancó sus sueños en la última canción.
sábado, 17 de marzo de 2012
11.
Tranquilidad
Podemos palparla en cualquier día
¿Qué día?
Seguro pasó sin darnos cuenta
rondando en el vaivén agitado
en pasos marciales.
Tranquilidad
Será que te sentimos en las noches
mientras el cuerpo reposa
y las cabezas se pierden
donde José no interpreta nada.
Aún así no te siento
tranquilidad.
jueves, 8 de marzo de 2012
10.
El tiempo.
Trozo de retazos
Infinitos en sus formas
Y espacios.
Medida que acaba
Cuando el vivo se apaga.
Mujer.
Dadora de vida
Vientre del cual provengo
Y al cual vuelvo.
Musa que abate la realidad
con su tacto
vuelto consuelo.
miércoles, 7 de marzo de 2012
9.
Inventando historias nunca contadas
en el bar de los ajenos perversos
fumo del porro de mis memorias
Para dibujar sus cabellos al viento
¿Si pudiera acariciar sus relieves?
-divaga mi mente-
¡Daría mis manos al yinn hambriento
solo para tocar sus palabras!
El humo del tabaco se escandaliza al susurro;
sus formas contemplan mis deseos.
Juegan a formar sus ojos para mí.
Que ganas de verla tan fijamente
y sujetar el tacto de su piel en mi osadía
...Apagaría el bullicio ambulante
para dormir a su lado hasta la mañana.
El trago saliva mi garganta seca
Me devuelve su boca en mil besos.
Ata mi lengua a cada sorbo quejumbroso
haciéndome sentir la caricia tímida de su amor
resumiendo sus labios en un “te amo”
perdido al viento.
8.
martes, 6 de marzo de 2012
7.
domingo, 4 de marzo de 2012
6.
lunes, 27 de febrero de 2012
5.
De aquellos que no quiebran mundos ni derriten la escarcha
Rompiendo almas plagadas de dudas e ignorancia.
Me quedo con los ingenuos de sus vidas abrumadas en esperanza.
Esperanza alimentada por su dios enaltecido en oro
Acomedido en su cielo atragantado de alabanzas.
Me quedo con el canto de los párvulos sediciosos;
de esos que extraviaron sus pasos de los ojos sátiros distraídos,
pisando piedras escribiendo algo más que palabras.
domingo, 26 de febrero de 2012
4.
Que quien disfruta de ella y la adorna de palabras?
Muere mas quien descubre las mentiras en sus noches
Pues solo le queda esperar la mañana para ocultarse de las miradas.
Cada quien tiene escrito en la frente lo que se supone que es...
Cada quien se conoce en la soledad, sea de la forma equivocada o no
al final siempre se demuestra las verdades de uno al socavar con mentiras el ser
que yace dubitativo, enjuto de los pertrechos del que dirán.
Cava en sus miradas algo más que apariencias
Cava tu alma en sus risueñas miradas engañadas.
3.
Ni el silbido de la aves serán suficientes
Nada complementa el refugio desvalijado.
¿Las melodías que dibujaba en mi almohada se inflan
En una cálida despedida?
¿El adiós será un hasta siempre?
Regurgita mi mente, el saber no estar ahí se simplifica en una esperanza precaria
Como el grito de quien canta a la añoranza
Huella de recuerdos grabados en arena.
El acido me dibuja sus formas y la hierba me expone sus matices
La ingenuidad toca sus rastros inocuos donde alguna vez reposaban sus manos
Diluyéndose en anestésico brebaje para mis noches insomnes
Gracias por la cobija de tu tacto grabado en nuestras madrugadas.
Al alba dejaré la manta en tu alcoba y me refugiare en tus quimeras
Me entregaré a la locura de los que nadan a rastras.
Bajo las atónitas miradas de quienes “hacen lo correcto”.
Mientras que en mi insania susurrare un “buenos días” al viento.
2.
jugando a amar en esta caja de consuelos,
todos fugases todos intransigentes
pedazos suscritos a la perplejidad en sus orillas.
pueda que sean las eternas guerras
o sus suplicas miradas a la ejecución hirsuta;
tan arraigados en su moral
llorando sus huestes en sangre lasciva.
Veo caer la borla plateada al vacio
Tirando migajas a los sueños de pocos
Locuras para muchos monedas para otros
So pretexto de armonía, regalos para la miseria.
Átame a esta locura y arrójame a sus miradas
Enarbólame de sus bajezas y sáciame de sus penas.
¿Tan lamentable será mi despedida al final?
Anégame de tierra pútrida que es lo que queda.
Quizá al final no pueda verte mi amada
Las ideas cambian mientras los sueños se sublevan en callados piquetes
Tiemblan ante la voz de un todo cegados de hambre.
Esa es la vida me gritan las gentes.
Aparecen los idilios pertrechos y funcionales
Nuevas concepciones de amor, todo cambia.
Barréname de esas miradas impidas
Dale un sosiego a mi locura mi bien amada.