Eres el hogar que se extraña después de la jornada
El saludo esquivo de la discusión
Que se sella entre sábanas.
Eres las palabras que nunca dije
El razonamiento que complementa mis garganta
Y la voz que acaricia mi almohada
Eres el edén que rebosa en vida
creadora de todas las emociones
La doncella que despierta mi alma.
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