lunes, 17 de diciembre de 2012

4:18 A.M.


Escucho esas voces diciéndome, cada quien vociferando argumentos válidos, y solo dos de ellas llama mi atención; esa que me dice vete acuéstate tal vez sueñes con ella no te aseguro nada pero es una esperanza que te regale ese descanso del cual ya perdiste rastro. Y otra a lo lejos grita, impertérrita, absolutamente nada pero igual sientes que ese silencio te dice algo que no sabes cómo transmitir, pero sabes que significa algo, te invita a no cerrar los párpados que claman descanso; y le haces caso dando lugar al insomnio.
               Hola cabeza.
               Hora razón.
               Hola sueño perdido
               bienvenido descanso que me fue negado
               ¿Te veré alguna vez cuando la séptima trompeta sea tronada?
               Tal vez ni te escuche retumbarme la sien.
               Espero que al menos la despedida sea disparada al aire.

El último cigarrillo se consume y mi paladar reclama más humo insano, los dedos bailan al son de quien no quiere ser escuchado y termina en un cansancio descomunal que apaga mi cuerpo más no mi razón.
Buenas noches o lo que quede de este día que no acaba.