lunes, 27 de febrero de 2012

5.

Me quedo con la locura de los ingenuos;
De aquellos que no quiebran mundos ni derriten la escarcha
Rompiendo almas plagadas de dudas e ignorancia.

Me quedo con los ingenuos de sus vidas abrumadas en esperanza.
Esperanza alimentada por su dios enaltecido en oro
Acomedido en su cielo atragantado de alabanzas.

Me quedo con el canto de los párvulos sediciosos;
de esos que extraviaron sus pasos de los ojos sátiros distraídos,
pisando piedras escribiendo algo más que palabras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario